EsePrimo

2005-06-21

La Radio de Darwin ("Darwin's Radio") por Greg Bear

No garantizo que el libro vaya a levantar pasiones, a menos que estéis metidos hasta las cachas en algún tipo de investigación científica u os apasione ese mundillo, de modo que profetizo que pocos entre los que leáis estos apuntes sobre la novela terminaréis siquiera comprándolo.

Darwin's Radio es una historia de científicos haciendo aquello para lo que están preparados, y realizando dicha labor como realmente debe ésta llevarse a cabo: lentamente, siguiendo los procedimientos normales, cada uno a su tiempo, con las técnicas y maquinaria de hoy en día. Nada de acción, nada de armas molonas, ni rubias despampanantes, ni cachas saltando por los aires. Simplemente científicos investigando.

La historia se aborda desde muchos puntos de vista diferentes, cada uno de los cuales enfoca en un grupo de investigación realizando estudios sobre a priori muy diferentes temas: paleontólogos intentando explicarse un hallazgo en una cueva en los Alpes austríacos; médicos de la ONU tratando de dar sentido a ciertas epidemias de similares características, pero localizadas en puntos tan separados y diferentes como Ukrania, Georgia y Turkía; biólogos de diferente corte intentando explicar cómo dicha epidemia se extiende a prácticamente el resto del globo sin motivo aparente de contagio; más biólogos descubriendo un nuevo tipo de virus (o quizá puede que no sea un virus después de todo) como factor común en las investigaciones anteriores… Al final sólo la completa colaboración de todos ellos dota de esperanza a la raza humana para controlar un fenómeno que apunta a desastre de bíblica magnitud (o quizá no sea tal desastre después de todo).

El estilo de Greg Bear es también un factor importante en la aceptación del libro; puesto de manera simple: este escritor juega demasiado con saltos en la línea de sucesos. En su afán de presentar la historia tal como está sucediendo—en tiempo real—ha estructurado el libro como un conjunto de sucesiones vertiginosas de capítulos cortísimos, ninguno de ellos asociado a los anteriores o posteriores, pero que a medida que la trama se va deshaciendo van convergiendo hasta el momento culminante de la obra. También recalcar que en cada uno de dichos capítulos lo "único" que ocurre son diálogos entre compañeros, reuniones de comités, comentarios sobre los resultados de este o aquel estudio o investigación… En momentos se vuelve irritante, y te obliga a poner el libro sobre la mesilla de noche o tirarlo a la papelera. Al día siguiente, sin embargo, la trama puede al estilo y buscas cualquier momento libre para lanzarte sobre sus páginas.

El título está muy bien elegido, además. No esperéis, por cierto, ningún tipo de mención a Diseños Inteligentes, ni Creacionismos, ni similares patrañas. Al ser una obra escrita desde el punto de vista de científicos serios, tan sólo explicaciones serias son ofrecidas. En este tema Greg Bear ha ganado mi total confianza. ¿Voy a leer la segunda parte (Darwin's Children)?

Por supuesto.

3 Commentarios:

El 6/21/2005 04:02:00 PM, Blogger Gerard escribió...

Interesante. Estás hablando de un Estallido en versión científica de verdad, donde las cosas al final no se solucionan por culpa de un superheroe (por muy científico que sea)?

La verdad es que llama la atención un libro que hable de ciencia de verdad y no que la utilice como un mero adorno para montar una novela de aventuras-ciencia ficción (que a veces también está bien).

Por cierto, ¿te has mirado LA doble elice de Krick, esta esta basada en hechos reales, vaya, basado no, son los hechos reales explicados por unos de los que vivió uno de los acontecimientos más importantes de la ciencia del siglo XX.

 
El 6/21/2005 04:08:00 PM, Blogger EsePrimo escribió...

Pues algo así, pero la historia en este es bastante más elaborada que la de Estallido. No conozco el libro que mencionas, pero por los reviews que estoy leyendo tiene muy buena pinta. Lo apunto para candidato a la mesilla de noche, gracias por el consejo.

 
El 6/22/2005 04:02:00 AM, Blogger Gerard escribió...

Me impresiona que seas capaz de encontrar el libro del que hablo dadas las faltas de ortografia. Pero como se puede ser tan desatre. Helice va con "h" y con acento (esto ahora es culpa del ordenador) y no es Krick sino Crick.

 

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